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Los retos del decenio

La inseguridad vial es la principal causa de los accidentes de tránsito, tanto en el ámbito urbano como en las carreteras. En el Perú ésta va creciendo paulatinamente sin que se vislumbre una solución a corto plazo.

 

Jorge Lazarte Conroy (*)

 

La situación peruana en el tema de Seguridad Vial no difiere mucho de la realidad que se vive en los demás países de Latinoamérica, y ésta se debe, principalmente, a la  falta de autoridad, liderazgo y decisión, que existe entre los responsables de hacer cumplir las leyes y normas establecidas, que son muchas y no necesariamente malas.

En el Perú, según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), en los últimos cinco (5) años, cerca del 98% de los accidentes de tránsito ocurrieron en vías urbanas y solo el 02% en carreteras y el año 2013 hubo un incremento del 8.5% a nivel nacional. Sin embargo los accidentes con consecuencias fatales, disminuyeron en  5.8%, de los cuales el 70% correspondió a vías urbanas y el 30% a carreteras.

El MTC dice, también, que las causas de estos accidentes se deben, principalmente, al factor humano, y reconoce que existe un escaso control y fiscalización del transporte y tránsito.

En el Perú, desde hace varios años existe el llamado Consejo Nacional de Seguridad Vial que, se supone, debe ser el órgano rector de la Seguridad Vial del país. Está adscrito al Ministerio de Transportes y Comunicaciones, pero lamentablemente es un organismo al cual casi no se le conoce, no tienen ninguna autoridad, nadie le hace caso y el nombramiento de sus máximos directivos depende más de decisiones políticas que técnicas.

Mientras esto subsista y el Congreso de la República peruano no se preocupe de dar una buena ley que contemple la necesidad  de un organismo respetado y respetable que conduzca la Seguridad Vial, la inseguridad vial seguirá creciendo con las lamentables consecuencias que esto conlleva.

Para mejor entender la inseguridad vial, debemos dividirla en dos aspectos: El Urbano y las  Carreteras. Si bien es cierto existe un cordón umbilical entre ambas situaciones, éstos deben tratarse en forma independiente.

Nos referiremos exclusivamente  a la inseguridad vial en las carreteras, y para entender mejor este problema, debemos tener presente que el Perú es un territorio 1.285.215,60 km² de superficie,  con tres  regiones, longitudinalmente, muy marcadas y de características totalmente diferentes: la costa, una franja mayormente árida y plana, entre los 0.00 msnm y los 400.00 msnm; la serranía, una franja mayormente quebrada y con poca vegetación, entre los 400.00 msnm y los 6,000.00 msnm.; y la selva, una franja ondulada con vegetación muy tupida entre los 400.00 msnm y los 100.00 msnm.

Longitudinalmente el Perú está dividido por la Cordillera  de los Andes, prácticamente son tres cordilleras, lo que hace necesario que para conectarse transversalmente se tenga que ascender  alturas de hasta cinco mil (5,000) metros.  Su población está en el orden de los treinta millones de habitantes.

Para interconectar el país se ha diseñado el llamado Sistema Nacional de Carreteras (SINAC) que según el MTC tiene una longitud total de 144,672 Km., que está dividido en  tres (3) grandes redes viales:

Red Nacional.- Tiene una longitud de los 24,593 Km., de los cuales 14,784 K, (59.97%) están pavimentados, entre bueno, regular y mal estado de conservación; 9,866 Km. (40.03%) son prácticamente trochas sin pavimentar, y generalmente en mal estado.

Departamental.- Con una longitud del orden de los 24,235 km (de los cuales 2,340 km (9.66%) se encuentran pavimentados, entre bueno, regular  y mal estado de conservación; 21,985 km (90.34%) son trochas sin pavimentar y generalmente en mal estado.

Red Vecinal.-  Tiene una longitud de 21,844 km (de los cuales 1,611 km (1.75%) se encuentran pavimentados, entre bueno, regular  o mal estado de conservación; 9,233 km (98.25%) son trochas sin pavimentar y generalmente en mal estado.

En el Perú, durante mucho tiempo las Normas y Especificaciones Técnicas se han mantenido estáticas, pese a lo cual ha sido difícil hacerlas cumplir, aunque desde hace pocos años la Dirección General de Caminos y Ferrocarriles se  viene preocupando en actualizarlas y modernizarlas en lo que a la  construcción de carreteras se refiere, aunque lamentablemente, éstas no siempre coinciden con las que se dan en la Dirección General de Transporte Terrestre, que es la responsable la circulación y el transporte.

En lo que a la Seguridad Vial se refiere, aún existen serios problemas por resolver, tales como falta de señalización adecuada y de guardavías; el incumplimiento de las normas elementales como el de radios mínimos, en especial en curvas de volteo, de anchos mínimos de calzada y de bermas o banquinas; la carencia de pasos peatonales en los puentes y otros.

Lo lamentable es que de todo esto tienen conocimiento y conciencia las autoridades pertinentes tanto a nivel nacional como regional y vecinal, sin que se aprecie un adecuado respeto y control de las mismas, aduciéndose, en la mayoría de los casos, que esto se debe a que el Ministerio de Economía y Finanza no da los recursos económicos suficientes, o que no se estima que las inversiones propuestas justifiquen la construcción de las obras (aquí se tiene un permanente conflicto entre los organismos técnicos y económicos del gobierno).

Como se puede ver todo esto es causa evidente de Inseguridad Vial que se debe corregir.  Y la solución sería es sumamente fácil, si se tuviera la decisión y la determinación de hacerla y de hacer prevalecer lo técnico sobre lo político. Cuando esto suceda, recién podremos hablar de Seguridad Vial en el Perú.

Es sobre la Red Vial Nacional, la principal red del país,  donde se centra el interés por resolver la Inseguridad Vial. En el resto es poca o nula la preocupación existente, lo cual, me parece, que es algo generalizado no solo en el Perú sino en los demás países de Latinoamérica.

Ante esta situación vale preguntar: ¿Quién ve y se preocupa por las carreteras no pavimentadas y de menor importancia, que son las más y al mismo tiempo las menos seguras? ¿Cuál es la realidad en los demás países de Latinoamérica?

 

(*) Presidente del Instituto Latinoamericano de Investigación y Estudios Viales (ILIEV). Extracto de la conferencia dada en el IV Congreso Ibero-Americano de Seguridad Vial en Cancún, México, el 30 de setiembre de 2,014.

 

¿Qué debe hacerse?

        Entre otras cosas:

1.       Aplicar las normas legales y Especificaciones Técnicas existentes.

2.       Hacer prevalecer los aspectos técnicos sobre los económicos y políticos, cuando la Seguridad Vial este de por medio.

3.       Debe tenerse una sola autoridad independiente y responsable a cargo de la Seguridad Vial del país en todos sus niveles y que pueda trabajar en forma autónoma y con los recursos económicos suficientes, la misma que debe estar dirigida por personas competentes y de peso específico propio, sin que prevalezca el criterio político en su nombramiento.

4.       Debe haber  una adecuada política de concientización vial que debe iniciarse desde los primeros años escolares.

5.       Debe reforzarse y moralizar el sistema de la Policía Nacional encargadas del control de carreteras.

6.       Debe corregirse de inmediato las irregularidades existentes en el otorgamiento de licencias de conducir.

7.       Debe haber eficiente y permanente control de los pesos y medidas en las carreteras.

8.       Debe existir una estrecha coordinación entre el “MTC” y los Gobiernos locales.

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