Weekly News

El esquema peruano de concesiones viales

Desde la década del 90, varios países latinoamericanos iniciaron una política de concesiones para hacer frente al enorme déficit de infraestructura vial. De ese modo se incorporaron capitales privados al desarrollo y explotación de obras de infraestructura. El Perú fue uno de los países que inicio este modelo.

 

En las carreteras dadas en concesión hasta el momento, el tráfico se ha incrementado hasta en 500%, y el tiempo de viaje se ha reducido a la mitad, lo cual revela que la política de concesión tiene éxito, según un estudio realizado por ESAN. La promoción de la inversión privada en el Perú está a cargo de PROINVERSIÓN, un organismo público ejecutor, adscrito al Ministerio de Economía y Finanzas. Una de sus tareas es, precisamente, atraer inversión en los proyectos viales a nivel nacional. Algo de historia Concesiones viales ha habido desde hace muchos años en el Perú, en especial en ferrocarriles. El primer ferrocarril en Amé- rica del Sur lo inauguró Ramón Castilla en 1851, fue una concesión entre Lima y El Callao. Ahora, las concesiones viales, principalmente en carreteras, tal como las vemos en la actualidad podemos decir que comenzaron en 1994, fue otorgada por el MTC a un consorcio al que luego se le llamó CONCAR, tuvo una duración de 13 años, hasta el 2,007, con una longitud de 100 Km., entre Arequipa y Matarani. Luego en el año 1,998, el MTC aprobó once (11) Redes Viales (recuadro 1) para poder ser concesionadas, como parte de proceso de transferencias de actividades productivas del estado al sector privado, con el objeto de lograr una mayor eficiencia en la asignación de recursos así como al óptimo mantenimiento de las vías rehabilitadas; con este objeto se crearon dos organismos para la promoción y supervisión de las inversiones: COPRI y OSITRAN. Posteriormente en el año 2001, COPRI pasó a ser lo que actualmente es Pro-Inversión. En base a estos acuerdos, el MTC decide llevar adelante las dos primeras concesiones: (a) Red Vial N° 5: Lima-Huacho-Pativilca, Lima-Canta-Unish (con un total de 403 km); (b) Red Vial N°6: Lima-Ica, Pisco-Ayacucho (531 km) encomendándole llevar a cabo este proceso a la COPRI. Posteriormente estas dos redes viales se ejecutaron parcialmente: (a) Dv. Ancón-Huacho-Pativilca (183 Km.) y (b) Pte. Pucusana-Ica (222 Km.); ambas, en la actualidad, aún se encuentran dentro del período de concesión. La base legal Cuando el Estado decidió delegar en el sector privado la operación, mantenimiento, conservación y construcción de obras públicas de infraestructura y de servicios público, estableció como única modalidad la concesión, mediante Decretos legislativos N° 758 y 839, los cuales fueron compilados a través del Texto Único Ordenado de las Normas con Rango de Ley que regulan la entrega en Concesión al Sector Privado de las Obras Públicas de Infraestructura y de Servicios Públicos, aprobado por Decreto Supremo N° 059-96-PCM. En mayo de 2008, a través del Decreto Legislativo N° 1012, se dio inicio a una tercera fase de los procesos de promoción de la inversión privada con el objeto de crear, desarrollar, mejorar, operar o mantener infraestructura pública o proveer servicios públicos, a la que se denominó Asociación Público Privada (APP) estableciendo otras modalidades como la asociación en participación, contratos de gerencia, contratos de riesgo compartido, contratos de especialización, así como cualquier otra modalidad contractual permitida por ley, además de la concesión. Dentro de este concepto se rige las concesiones viales (carretera y ferrocarriles) en el Perú, las determina el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, como entidad concedente, y, en carreteras, generalmente, se suelen otorgar para la Red Vial Nacional y por períodos de 25 años. Estas pueden ser auto sostenibles (cuando no requieren de ningún aporte del Estado), o co-financiadas, cuando parte de la inversión la aporta el Estado. También, últimamente se está contemplando las concesiones por iniciativa privada. Número de concesiones Pro-Inversión, por encargo del MTC ha llevado a cabo dieciséis (16) procesos de concesiones en carreteras, todas ellas pavimentadas, (recuadro 2.) En la actualidad, en la longitudinal de la sierra, se encuentran en proceso de concesión el tramo N°4 (970 Km.), y en proceso de evaluación el tramo N° 5 (422 km.); con lo cual suman a dieciocho (18) las concesiones encomendadas a Pro Inversión, con un total de 8,034.00 Km. lo cual representa el 48.2 % de la Red Vial Nacional pavimentada, que el MTC la tiene estimada en 25,6240.00 km., de los cuales sólo 16,647.00 km. (65%) se encuentran pavimentados. También se han realizado tres concesiones ferroviarias. Respecto a las concesiones de carreteras por iniciativa privada podemos hacer dos diferenciaciones: las iniciativas auto sostenibles, dentro de la que solo hay una que se encuentra en evaluación: el tramo Ica – Dv. Quilca en la Panamericana sur, y las cofinanciadas, que se rigen por el reglamento de enero de 2,013, dentro del cual el MTC, desde esta fecha a la actualidad, ha recibido dieciséis propuestas sin que aún se haya adjudicado ningún proyecto. Este es un nuevo sistema de concesión que recién se estaría implementando y es de esperar que tenga éxito. El proceso propiamente dicho empieza con la convocatoria y termina con la firma del contrato. Todo esto bajo la responsabilidad de Pro-Inversión. Antes de la convocatoria hay un trabajo previo de informes, estudios, evaluaciones, opiniones y otros a cargo del MTC y del MEF, a fin de incorporar el proyecto a los procesos de promoción de la inversión privada, el que generalmente es largo. Luego de la firma de contrato y durante todo el tiempo que dure la concesión sigue el proceso de supervisión de la misma, a cargo de OSITRAN y del MTC. Ventajas Las ventajas de las concesiones de carreteras, respecto a los sistemas tradicionales de construcción de carreteras, son varios, entre ellos, el más importante es que el concesionario está obligado a realizar el mantenimiento de la carretera con el objeto que ésta se encuentre en óptimas condiciones, cumpliendo de esta forma con los niveles de servicio establecidos en el contrato respectivo, durante todo el tiempo que dure la concesión. Por otro lado, tratándose de concesiones autosostenibles, que son las que más se han dado en materia de carreteras, el financiamiento de la operación, mantenimiento, conservación y construcción de la carretera es de responsabilidad del Concesionario a través del cobro de peajes; se distribuyen de una mejor forma los riesgos asignándose a aquel que esté en mejor disposición de hacerlo, así como se incorpora experiencia, conocimientos, equipos, tecnología. Puede decirse que las concesiones viales son el mejor sistema que se ha encontrado hasta la fecha para la construcción, rehabilitación y mantenimiento de carreteras. Las concesiones ferroviarias En el caso de los ferrocarriles, son tres (3) los que han sido concesionados: El ferrocarril Central, el ferrocarril del sur y el ferrocarril Cuzco Machu Picchu. Se encuentra en proceso de concesión el ferrocarril Huancayo-Huancavelica. Cosa aparte es la concesión del Metro de Lima, que también ha estado a cargo de Pro-Inversión. En el año 1993, la Empresa Nacional de Ferrocarriles fue incorporada al proceso de promoción de la inversión privada, con el objetivo de delegar en el sector privado la administración del Ferrocarril del Sur (855 Km), el Ferrocarril del Sur-Oriente (134.7 km) y el Ferrocarril del Centro (489.6 km).
El 19 de julio de 1999 se adjudicó la concesión de los citados ferrocarriles al consorcio divisible Ferrocarriles del Perú, y se suscribieron los Contratos de Concesión entre el Ministerio de Trasportes, Comunicaciones, Vivienda y Construcción y las empresas Ferrovías Central Andina S.A. concesionaria del Ferrocarril Central; y Ferrocarril Transandino S.A., concesionaria del Ferrocarril del Sur y Sur Oriente. En los próximos meses PROINVERSIÓN relanzará la convocatoria del proceso de promoción de la inversión privada del Ferrocarril Huancayo – Huancavelica, el cual cuenta con una longitud de 128.7 Km y se integra a la red ferroviaria del Centro del Perú mediante su conexión con el Ferrocarril Central en Huancayo. El Metro de Lima En el año 2010, el Gobierno Peruano aprobó la Red Básica del Metro de Lima y Callao, la cual se encuentra conformada por seis líneas con trazados referenciales, que tiene por objetivo la implementación de un sistema eléctrico de transporte masivo orientado a corregir, de manera progresiva, los problemas de transporte público urbano de Lima Metropolitana y El Callao. El 22 de febrero de 2011, PROINVERSIÓN adjudicó la concesión de la provisión de material rodante, construcción del segundo nivel del patio taller, operación y mantenimiento de la Línea 1: Villa el Salvador - Av. Grau - San Juan de Lurigancho, al consorcio Tren Lima, Línea 1, y el 11 de abril de 2011 se suscribió el Contrato de Concesión entre el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y la Sociedad Concesionaria GYM FERROVÍAS S.A.
A efectos de continuar con el desarrollo del Metro Lima, PROINVERSIÓN, por encargo del MTC, llevó a cabo los estudios técnicos de preinversión y el proceso de promoción de la inversión privada para la concesión del diseño, financiamiento, construcción, equipamiento de sistema, equipamiento electromecánico, operación y mantenimiento de la Línea 2: Ate - Callao y Ramal
Av. Faucett - Av. Gambetta (totalmente subterránea).
Dicha concesión fue adjudicada por PROINVERSIÓN el 28 de marzo de 2014, al Consorcio Nuevo Metro de Lima y el Contrato de Concesión fue suscrito el 28 de abril de 2014 entre el MTC y la Sociedad Concesionaria Metro de Lima Línea 2 S.A. En la actualidad, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) ha encargado a PROINVERSIÓN la elaboración de los
estudios de preinversión de las Líneas 3 y 4, así como el proceso de promoción de la inversión privada de dichos proyectos.

Comparte esta noticia

Noticias relacionadas